Por el equipo de Inmuebles Rurales & Urbanos
Ideas equivocadas que circulan hace años sobre los Bajos Submeridionales: que es simplemente una zona baja, anegadiza, sin mucho más para decir.
La realidad es otra. Esta región combina sectores con alta aptitud productiva, áreas agrícolas activas y parte de la cuña boscosa. Todo en un mismo territorio.
Entender esa complejidad es el primer paso para gestionarla bien.
Una región que se discute en foros técnicos
El tema estuvo en el centro del debate durante el 6° Foro Nacional de los Humedales, realizado en Villa Ocampo.
El eje de esta edición fue claro: cómo construir modelos productivos sostenibles que integren prácticas modernas con saberes ancestrales, sin perder de vista la conservación ambiental.
En el encuentro participaron referentes del INTA, la Fundación Vida Silvestre Argentina y especialistas en conservación y sanidad animal. Un cruce de miradas técnicas, ambientales y productivas sobre el mismo territorio.
El Observatorio de Suelos: información antes que improvisación
Uno de los puntos más valorados en el debate fue el rol del Observatorio de Suelos.
Esta herramienta permite que el Estado tome decisiones basadas en datos técnicos reales, no en estimaciones o percepciones generales.
Para una región tan heterogénea como los Bajos Submeridionales, eso no es un detalle menor. Gestionar bien el agua y el suelo requiere saber, con precisión, qué tiene cada sector del territorio.
El problema de los drenajes hechos sin control
Acá aparece uno de los conflictos más sensibles de la región: los drenajes irregulares.
En algunos sectores, productores avanzan con cultivos en zonas que los organismos técnicos no recomiendan. En los casos más extremos, se llegó a intervenir rutas provinciales para desagotar campos de manera unilateral.
El resultado es un impacto negativo sobre ecosistemas que necesitan conservación activa.
La advertencia que surgió del Foro fue directa: sin una política clara y presencia firme del Estado, la gestión del suelo termina convertida en una anarquía absoluta. Hacen falta normas, planificación y controles reales para que producción y cuidado ambiental puedan convivir.
Ganadería regenerativa: producir sin desgastar el recurso
No todo en el debate fue advertencia. También hubo una mirada concreta hacia adelante: la ganadería sustentable y regenerativa dentro de los humedales.
Este modelo plantea algo que muchas organizaciones ambientales ya miran con buenos ojos: se puede producir carne cuidando al mismo tiempo los recursos naturales de la región.
A eso se suma el valor de la experiencia ancestral de los pueblos que históricamente habitaron estos territorios. Combinar ese conocimiento con datos técnicos objetivos es, según se planteó en el Foro, el camino más sólido para tomar buenas decisiones.
El Plan Director de los Bajos Submeridionales
Para ordenar el futuro de la región, existe una herramienta clave: el Plan Director de los Bajos Submeridionales.
Su objetivo es proyectar el desarrollo del territorio de manera planificada, no improvisada.
Pero el plan enfrenta obstáculos concretos. Uno de los más importantes es la falta de financiamiento para grandes obras de infraestructura, como el acueducto destinado a los departamentos de San Cristóbal y 9 de Julio. Es una demanda histórica de la región que todavía no logra resolverse.
Canales y obras hidráulicas: prevención frente a "El Niño"
La provincia viene avanzando en el reacondicionamiento de canales como estrategia preventiva ante eventos climáticos como el fenómeno de "El Niño".
La clave está en cómo se ejecutan esas obras. Una obra hidráulica bien planificada, bien construida y bien mantenida cumple su función. Una obra mal pensada puede generar el problema que se buscaba evitar.
El desafío de pensar la región como un todo
El punto más importante que dejó el debate fue este: el éxito del Plan Director depende de una mirada regional e integral.
Eso significa acuerdos entre distintos actores y una visión que supere los límites de cada departamento o cada provincia por separado.
Los Bajos Submeridionales no se resuelven con decisiones aisladas. Se resuelven con una visión común que combine planificación, conocimiento técnico y participación de todos los sectores involucrados.
Para cerrar
Los humedales pueden ser, al mismo tiempo, espacios de producción y de conservación.
Pero esa convivencia no ocurre sola. Requiere información confiable, normas claras y una mirada que abarque toda la región, no solo una parte.
Para quienes analizamos el mercado de tierras en esta zona de Santa Fe, entender esta dinámica es tan importante como conocer el valor de la hectárea.